|
tamién n'asturianu

Izquierda Asturiana
(IAS) se convierte en la primera organización
asturiana en adherirse a la campaña europea
contra la directiva Bolkestein
Más de 100.000
personas y 100 organizaciones europeas participan
en esta campana contra una directiva que pondría
en peligro elementos fundamentales para la cohesión
social como la sanidad, la educación, las
pensiones, etc.
Izquierda Asturiana (IAS)
se ha sumado esta semana a las voces que en toda
Europa intentan detener la directiva del anterior
comisario europeo, el liberal holandés
Frits Bolkestein, que pretende liberalizar
la circulación de los servicios en los
estados de la Unión Europea.
Colectivos ciudadanos como ATTAC y OXFAM, sindicatos
como la CGT francesa o partidos políticos
como el Partido Socialista de Bélgica,
o el Partido Comunista de Francia también
participan en esta campaña europea. IAS
se convierte de esta manera en la primera
organización de ámbito asturiano
en adherirse a esta campaña.
De adoptarse esta directiva, todos los servicios
suministrados en la Unión Europea serían
considerados como cualquier mercancía.
La directiva Bolkestein ha puesto en guardia a
multitud de organizaciones sociales, políticas
y sindicales de toda Europa que, desde el pasado
mes de marzo, han alzado su voz para luchar contra
esta auténtica agresión a elementos
fundamentales para el bienestar social
como son los sistemas públicos
de pensiones, las políticas
de integración, el sistema
sanitario, o los derechos de
los trabajadores y trabajadoras
consagrados por las distintas leyes nacionales.
Por otro lado, otro elemento clave que sufriría
los efectos de esta liberalización
sería el sistema educativo
de los diferentes estados, o las políticas
discriminación positiva y excepción
cultural. En definitiva, nos encontramos ante
toda una agresión a elementos fundamentales
para la cohesión social como la educación,
la cultura, la sanidad o cualquier otro servicio
relacionado con la protección social que
pasarían a estar sujetos a las formas de
libre competencia económica.
Desde Izquierda Asturiana (IAS) estimamos, al
igual que el resto de organizaciones adheridas
a la campaña, que una directiva sobre los
servicios en el mercado interno europeo tiene
que reflejar los siguientes condicionantes:
-
El campo de campo
de aplicación de la directiva debe
ser limitado y hacer la distinción
entre los servicios de interés público
(SIG) y otros tipos de servicios.
Esto “blindaría” a aquellos
servicios que garantizan la cohesión
social en los distintos estados. La sanidad,
la educación, las pensiones o las distintas
políticas orientadas a las minorías
no pueden entrar en la rueda de la libre competencia,
no pueden convertirse, en ningún caso,
en simples mercancías.
-
Los diferentes
Estados deben tendrán potestad para
regular y controlar la prestación de
ciertos servicios sobre su territorio.
Tal y como venimos denunciando desde Izquierda
Asturiana (IAS) desde hace tiempo (ha sido
uno de los ejes de nuestra petición
de voto negativo a la Constitución
Europea), la ausencia de un auténtico
Estándar Social Europeo abre la puerta
a posteriores desregulaciones de los Servicios
de Interés Público (SIG). Frente
a la propuesta de la directiva Bolkestein
los estados deben poder establecer un marco
particular que proteja el bienestar de sus
ciudadanos y ciudadanas.
-
Debe imponer a
los prestatarios de servicios someterse a
la reglamentación del Estado miembro
en el cual presten sus servicios.
La directiva Bolkestein prevé la aplicación
del principio del país de origen lo
que significa que el prestatario únicamente
está sometido a la ley del estado en
el cual está establecido. Esto implica
un peligro gravísimo al permitir a
las empresas prestatarias de los servicios
ubicarse en aquellos estados cuyo nivel social
sea más bajo, evitando así someterse
a las reglamentaciones más restrictivas
vigentes en otros estados. Esto generaría
además una dinámica que llevaría
a los distintos gobiernos de los estados a
entrar en una “carrera” por conseguir
el régimen menos estricto para evitar
el fantasma de la deslocalización.
La aplicación de la directiva haría
imposible el control de las condiciones laborales
de los trabajadores desplazados.
A pesar de los esfuerzos de la sociedad civil,
una gran mayoría de Estados miembros se
muestra hoy día favorable a la adopción
inmediata de este proyecto de Directiva. Se trata
de una decisión que no precisa
unanimidad por lo que ningún gobierno,
y menos todavía un partido político,
puede impedir por sí solo la adopción
de esta Directiva.
Desde Izquierda Asturiana (IAS)
consideramos que sólo una fuerte movilización
de la sociedad civil dentro de la Unión
podría impedir la aplicación de
esta directiva que supondría un retroceso
brutal en el bienestar de la ciudadanía
y que serviría para allanar el camino a
futuras medidas internacionales de corte neoliberal
como el Acuerdo General de Comercio de
Servicios (AGCS) de la Organización
Mundial de Comercio (OCM).
más información
en la web oficial de la campaña:
http://www.stopbolkestein.org
|