tamién n'asturianu
A
75 años de la II República
Se cumplen hoy 75 años de la proclamación
de la II República Española. Pocas
fechas de la Historia española y asturiana
tienen tanta resonancia como esta, que es celebrada
por buena parte de la izquierda, especialmente
desde hace unos años.
La II República llegó en un contexto
internacional muy complicado para un proyecto
democratizador como ese. En medio de
la crisis económica internacional de 1929,
con casi todas las democracias liberales europeas
derrotadas o en proceso de ello por el fascismo
y sucedáneos, que en el Reino de España
se proclamase la república democrática
como salida a la dictadura de 1923 era un proceso
a contracorriente que necesariamente
llenaba de obstáculos el camino del nuevo
régimen.
Pero la república llegó, y llegó
sobre una ola inmensa de alegría
y esperanza popular. En todo caso, en
unos años el masivo consenso ciudadano
en apoyo del nuevo régimen ya había
sufrido multitud de quebrantos: los propios errores
de los gobiernos de izquierda sirvieron para ensanchar
la base social de la derecha reaccionaria
que en 1936 comenzó el asalto del poder
con un apoyo popular, minoritario pero importante,
que no tenía en 1931. En Asturies, la mitificada
Asturies revolucionaria, también.
Muchos fueron los errores de la República
de 1931, por acción y por omisión:
su centralismo, enmascarado de
autonomismo asimétrico que fue
base de agravios territoriales; la timidez de
las reformas sociales, que le restaron apoyo entre
unas clases populares que esperaban todo de la
República y no recibieron casi nada; el
revanchismo anticlerical, que no sirvió
sólo para quitarle poder a la Iglesia,
cosa muy necesaria, sino también para humillar
en muchos casos a masas creyentes no necesariamente
reaccionarias. Pero la República también
hizo mucho por modernizar una Asturies y unas
Españas atrasadas y alienadas: la reforma
educativa, la Constitución
de 1931, que con todos sus fallos era de las más
avanzadas de Europa, el laicismo,
el voto de la mujer, etc. La
República de 1931 era también la
de 1934, que reprimió
salvajemente la revolución asturiana. Sus
contradicciones son también las nuestras:
la actual izquierda asturiana es la heredera,
biológica y/o ideológica, de aquella
que en 1934 quería acabar con la República
burguesa y en 1936 la defendía frente a
unos militares que en 1934 ayudaron a defenderla
de la izquierda…
Hoy, en 2006, el republicanismo asturianista
que representa Izquierda Asturiana (IAS)
ve el 14 de abril como una buena ocasión
para rendirles un homenaje sincero a todos los
hombres y mujeres que en 1931, 1934 y 1936 defendieron,
con sus votos y con las armas, la democracia
y la justicia social, y como
un buen momento para reflexionar sobre los errores
cometidos, las oportunidades perdidas y las ideas
que han de guiar un proyecto de emancipación
social y nacional de nuestro pueblo, el pueblo
asturiano. Nuestra república no es ni la
I ni la II, sino la que esta por hacer, la República
Asturiana, la República social, la que
traduzca al asturiano los valores de la libertad,
la igualdad y la fraternidad. Vaya desde aquí
nuestro homenaje a todos los y las antifascistas,
de Asturies y de todos los demás pueblos
del Estado, y nuestro saludo a todos los republicanos
que luchan contra este régimen de la II
restauración.
Salú y República
Faustino Zapico
ye miembru de la Dirección Nacional d'IAS
N'Uviéu, a 14 d'abril de 2006
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